miércoles, 25 de julio de 2007

vendaval


El vendaval de los cambios ha hecho entrada en mis días
como un torbellino arrebatado y veloz.


Le vi acercarse mientras giraba en mi rueda de costumbres
lo temí, lo esperé
ahora aquello que sentí da igual,
ya pasó.


Está aquí para quedarse un tiempo
para despeinarme y cambiarme el cuerpo
para girar mi paisaje
como sucede en las bolas de cristal con nieve dentro.


Ahora me queda saber quien seré cuando el viento amaine...


2 comentarios:

Jordim dijo...

gracias por el link

Cafeteando con.... dijo...

Cuando el viento amaine vendra otro torbellino de momentos a moldear tu estancia en la tierra. Momentos, momentos, momentos; que son los momentos sino rafagas plagadas de detalles que te permiten existir.

Adelante