lunes, 10 de diciembre de 2007

rumbo a la isla desconocida


Tienes los ojos llenos de estrellas
surcados de amores y entretelas,
sonados de acordes y serenatas,
de notas que se elevan,
que se enganchan
y erizan la piel


Tu abrazo es una madejita de hilo verde
del color de la esperanza y los sueños lindos
que vino al remiendo
de mi alma descosida,
raida de adioses y desamores
sedienta de calor y paz


Tus manos surcan ahora el viento
de las velas de mi barco
aquel que nos lleva rumbo a la isla desconocida
a ese trocito del mundo en que encontrarse,
recostarse,
levantarse,
soñarse
y volver a volar.


No importa donde lleve el viaje compañero
me da lo mismo dónde se encuentra la isla
o cuanto tardaremos en llegar
-si es que llegamos-
lo importe del viaje
siempre es el camino.



Inspirado en el "Cuento de la Isla Desconocida" de José Saramago


2 comentarios:

Carlos Gustavo García Laguna dijo...

En este trocito de mundo nos encontramos ciertamente, nos lamemos las heridas, nos damos calor, masajeamos nuestra cabellera y tomamos aire para seguir rumbo simplemente al rumbo.

Caminanta, sigue por este camino. Procuraremos seguirte de cerca.

Gracias por tu constante aliento, hace falta.

Iván dijo...

Lo importante es el camino. Sobre todo si consigues hacerlo junto a quién más quieres.