viernes, 31 de agosto de 2007

soplos


Vivimos de vez en cuando
instantes de plena paz,
soplos de felicidad completa
que pueden nacer desde dentro
o acercarse desde fuera.


Últimamente nada en especial
me trae esos soplos,
simplemente llegan
y me sorprenden
conduciendo de camino a casa
escuchando buena música
charlando con un buen amigo
o conciliando el sueño.
Se presentan inesperadamente
cargados de conciencia
y de deseos de parar el tiempo.


Creo que esta vez
son de los que nacen desde dentro
empujados por mi resorte loco.


¿no estará trabajando mucho últimamente
el muellecito? ...


3 comentarios:

Quijo dijo...

Esos momentos son inolvidables...son esos que echas de menos cuando ya no llegan, cuando dismunuyen...y entonces..es cuando valoras esos soplos.

Iván dijo...

¿Inspiración? ¿El sopplo de un ángel que sobrevuela escondido a nuestro lado? ¿Simple entretenimiento del pensamiento?
A veces nos deslumbran con un chispazo de genialidad. O con una simple sorpresa. O una sonrisa. Pero en ese momento nos damos cuenta de que seguimos vivos. Y que nuestra cabeza, a veces dormida, nos acompaña despierta.
Una precios poesía. Sin duda.

Carlos Gustavo García Laguna dijo...

Sonia, empiezo a pensar que tu nube creativa es más bien una estación de lluvia poética. Preciosa poesía, quizás esos soplos estén siempre y en todas partes, la maravilla es estar receptivo/a para querer sentir su caricia.