domingo, 17 de junio de 2007

La reconstrucción de lo cotidiano


Es momento de reconstruir,
de volver a aunar materiales
para recuperar mi vida cotidiana.

Yo que pensé que mi día a día
era la losa que me ahogaba,
ahora busco una cotidianeidad nueva,
en la que sentirme cómoda y respirar tranquila y confiada.

El abandono de aquel día a día causo bajas en el camino:
Demian, compañero inseparable de viajes y esperanzas
tendrá siempre un sitio en mi memoria.

Aunque deba conseguir nuevo compañero,
nunca olvidaré que fue el primero en hacerme sentir libre.



En memoria del que ha sido mi coche estos últimos años, en agradecimiento de los buenos momentos que viví con él y el sacrificio reciente en favor de mi seguridad.

3 comentarios:

El gato de la luna dijo...

Tantos y tantos momentos compartidos con un ser inerte que para algunos es casi como nuestro mejor amigo, ese que siempre ha estado ahí, y que fue el que nos enseño a amar la libertad...

Larga vida!

Iñaki Murua dijo...

Yo lo conocí de pasada allá por enero... espero poder conocer también al nuevo compañero.
¡Animo Sonia!

Anónimo dijo...

siéntete más libre que nunca Sonia...cuando lo seguro se vuelve inseguro y la libertad son cuatro ruedas que nos venden los publicistas.